Tiempo de inicios

El horizonte empieza a iluminarse un poco más temprano que hace unos días atrás. El amanecer prematuro marca otra temporada para la huerta. Es el momento para labrar y remover la tierra, armar los surcos y volver a la siembra para dar comienzo a la nueva etapa proyectando las labores.
La huerta nos continúa traccionando y poniendo renovados desafios a futuro. Empezamos a plantar diferentes semillas para una estación que promete nuevos frutos. Hoy seguimos teniendo lechugas, acelgas, repollos, perejil, apio, entre otros; y se avecinan los boniatos, los tomates, en sus tres versiones: americano, perita y cherry. También, tendremos los desafios con los choclos, el zapallo calabacin y kabutia, los morrones y la espinaca.
En la actualidad estamos construyendo tres nuevos invernáculos, que se suman a los ocho que ya teníamos. De esta manera protegemos e impulsamos un producto sano y de primera calidad.

El taller de huerta de VNU, le permite a las personas: asumir responsabilidades, donde la cosecha futura depende de su acción actual, constante y sostenida; enfocarse en el trabajo colectivo, esta actividad no es de uno solo sino que es entre compañeros; promueve la mejora de la salud mental, ayuda a reducir el estrés y la ansiedad; fortalece el autoestima, ya que permite alcanzar logros visibles y palpables producto de su obra; ayuda a comprender los tiempos de los procesos, tanto en la naturaleza como en la vida.
Cada nuevo paso, cada logro obtenido, cada avance diario, es una batalla ganada al consumo. Es un camino largo que suele tener obstáculos diversos, pero que es necesario enfrentar para alcanzar un futuro diferente.
